Hans Liviabella, nacido en Turín, procede de una destacada familia de músicos. Su tatarabuelo fue alumno de Rossini, su bisabuelo maestro de capilla, su abuelo compositor y su padre violista, con quien comenzó sus estudios de violín a la edad de cuatro años. Se graduó en interpretación de violín en el Conservatorio G. Verdi de Milán bajo la dirección de Christine Anderson. Posteriormente continuó su formación con Salvatore Accardo en la Accademia W. Stauffer de Cremona y con Dora Schwarzberg en la Musikhochschule de Viena.
Durante sus estudios en Viena fue seleccionado entre los mejores estudiantes de su generación para participar en un concierto retransmitido en directo desde Moscú en homenaje al célebre pedagogo ruso Yuri Yankelevich. Tras ser escuchado por Gidon Kremer, recibió la recomendación de continuar su formación en Moscú con Maya Glesarova. Su perfeccionamiento artístico se completó con estudios junto a Stefan Gheorghiu, Franco Gulli y el Trio di Trieste, gracias a una beca concedida por la Asociación DeSono de Turín.
Hans Liviabella es miembro de la prestigiosa Orquesta de Cámara de Europa desde 1992. Asimismo, fue invitado personalmente por Claudio Abbado para colaborar con la Orquesta del Festival de Lucerna y la Orquesta Mozart de Bolonia. También ha trabajado como concertino y director con formaciones de referencia como la Filarmonica della Scala y la Mahler Chamber Orchestra.
Es primer violín del Quartetto Energie Nove, formación con la que colabora regularmente junto a destacados intérpretes internacionales como Alexander Lonquich, Ivo Pogorelich, Viviane Hagner, Julian Rachlin y otros reconocidos músicos del panorama camerístico europeo. El cuarteto ha participado en numerosas retransmisiones de radio y televisión para la RTSI (Radiotelevisión Suiza Italiana) y realiza grabaciones habitualmente para el sello discográfico Dynamic.
Actualmente es segundo concertino de la Orchestra della Svizzera italiana, agrupación con la que actúa también como solista. Entre sus actuaciones más destacadas figuran el Concierto para violín de Prokófiev bajo la dirección de Alain Lombard, así como grabaciones dedicadas a Joseph Boulogne, Chevalier de Saint-Georges —incluyendo el estreno mundial del Concierto Op. 7 n.º 2— además de obras de Alfredo Casella, Lino Liviabella y Gian Francesco Malipiero para el sello discográfico Forlane.
En los últimos años ha desarrollado además una intensa actividad pedagógica y artística en importantes academias, festivales y ciclos de música de cámara en Europa, participando regularmente en proyectos dedicados a la recuperación y difusión del repertorio italiano del siglo XX. Su interpretación se caracteriza por una especial atención al sonido, la elegancia estilística y la profundidad expresiva, cualidades que le han consolidado como una de las figuras más reconocidas del violinismo italiano contemporáneo.
Hans Liviabella toca actualmente un violín Antonio Stradivari “The Saville” (1680) y un Giovanni Cappa (1702), instrumentos históricos de extraordinario valor artístico y sonoro.